El suelo pélvico no solo depende del ejercicio o la postura: también responde a los hábitos alimentarios.
Una alimentación adecuada favorece el equilibrio intestinal, reduce la presión intraabdominal y contribuye a conservar la fuerza y coordinación del suelo pélvico.
Hay muchas cosas que se pueden hacer desde el punto de vista de la nutrición para cuidar tu suelo pélvico 👇
1. 🍏 Aumenta el consumo de fibra: frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales ayudan a mantener un tránsito intestinal regular.
2. 💧 Hidrátate bien: el agua es esencial para que la fibra cumpla su función y para evitar el esfuerzo al evacuar.
3. 🧬Cuida tu microbiota intestinal: alimentos fermentados como yogur, kéfir o chucrut, y prebióticos como la avena, el plátano o el ajo, favorecen un intestino equilibrado.
4. 🍷 Evita irritantes intestinales y vesicales: reduce el exceso de café, alcohol, bebidas carbonatadas o comidas muy picantes, ya que pueden aumentar la tensión y la urgencia urinaria.
5. 🤸♂️ Mantén un peso saludable: el exceso de grasa abdominal incrementa la presión sobre la pelvis.
6. 🥜 Asegura un buen aporte de magnesio, potasio y proteínas: nutrientes esenciales para el funcionamiento y recuperación muscular. Encuéntralos en frutos secos, legumbres, cacao aguacate, plátano, vegetales de hoja verde, pescado, carne magra, huevos…
7. 🛑 Evita dietas muy restrictivas: un cuerpo que no recibe suficientes nutrientes no puede mantener su tono muscular de forma óptima.
💡 Recuerda: Una alimentación adecuada complementa el trabajo muscular y ayuda a mantener un suelo pélvico fuerte y funcional.
